La Paz, Baja California Sur. Una fuerte controversia política estalló en La Paz luego de que el X regidor Jorge Altamirano Ramírez, militante de Movimiento Ciudadano (MC), acudió en representación de la alcaldesa morenista Milena Quiroga Romero al informe de labores de la alcaldesa de Tepic, Geraldine Ponce, en Nayarit.
El hecho no pasó desapercibido dentro de las filas de MC, donde la dirigencia estatal y diversos militantes han señalado la incongruencia y el contraste político que implica que un regidor de oposición actúe como emisario de una alcaldesa perteneciente al partido que el propio movimiento naranja acusa recurrentemente de ejercer “malos gobiernos”.
Un regidor de oposición… actuando como representante del gobierno que critica
Dentro del Cabildo, Jorge Altamirano se ha posicionado públicamente como regidor opositor a Morena. Sin embargo, su presencia en un evento oficial como representante de la presidenta municipal morenista ha generado cuestionamientos sobre su postura política, sus lealtades y la independencia que debe guardar frente al ejecutivo municipal.
Especialistas y actores políticos locales señalan que la alcaldesa no es la “patrona” de los regidores, y que éstos, por ley y por mandato ciudadano, no están subordinados a la presidencia municipal, sino que ejercen un cargo con funciones deliberativas y de contrapeso.
La decisión del regidor paceño de viajar a Nayarit como enviado personal de Milena Quiroga fue interpretada por dirigentes naranjas como una muestra de subordinación política impropia de un representante de oposición.
Movimiento Ciudadano analiza posible expulsión
El dirigente estatal de MC en Baja California Sur, Ernesto Altamirano, confirmó que el caso ya fue informado a la dirigencia nacional del partido.
“Ya se dio parte a la dirigencia nacional y se analizará si la conducta del regidor es motivo suficiente para su expulsión”, declaró el líder partidista.
En MC consideran que las acciones del regidor contradicen la línea política de oposición que sostienen frente a Morena y podrían constituir una falta grave a los principios de independencia y congruencia partidista.

¿Es correcto que un regidor de oposición represente a una alcaldesa de Morena?
La pregunta se ha vuelto central en el debate público:
¿Debe un regidor de oposición asumir funciones protocolarias propias del gobierno que está obligado a vigilar y cuestionar?
Juristas consultados señalan que no existe una prohibición legal explícita, pero sí un principio político fundamental: los regidores no son empleados de la alcaldesa y no deben fungir como representantes del Ejecutivo, especialmente cuando pertenecen a fuerzas opositoras cuya función es precisamente actuar como contrapesos y no como operadores políticos del gobierno en turno.
Una señal de fractura interna
La actuación de Jorge Altamirano no solo dejó malestar dentro de MC, sino que también abrió un debate sobre la alineación política del regidor, quien en reiteradas ocasiones ha sido señalado por su cercanía con la alcaldesa Milena Quiroga, pese a pertenecer a un partido opositor.
Mientras la dirigencia nacional decide si existen elementos para sancionar o expulsar al regidor, el episodio deja en evidencia una fractura interna y levanta cuestionamientos sobre la coherencia política dentro del Cabildo paceño.